
Killing Zoe (1993)
(EN) · Acción, Crimen, Drama, Suspense · 1h 40m
Un Film de Roger Avary

Dónde ver Killing Zoe
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Sinopsis
Zed (Eric Stoltz) es un ladrón de cajas fuertes americano que llega a París para ayudar a Eric (Jean-Hughes Anglade), su amigo de la infancia, a atracar un banco. Al llegar a la capital francesa un taxista le ofrece a Zed "una esposa para la noche". Al abrir la puerta de su habitación del hotel, Zed se encuentra a una adorable parisina llamada Zoe (Julie Delpy). Pero la pasión entre ambos se interrumpe bruscamente cuando Eric irrumpe en la habitación, echa a Zoe, aún desnuda, y arrastra a Zed fuera para que conozca a los miembros de la banda. Al día siguiente, todos irrumpen en el banco tomando a rehenes, incluida Zoe que, durante el día, trabaja como secretaria en el banco. Pero una vez dentro la tensión va en aumento, los atracadores pierden el control de la situación con los rehenes, los cadáveres van en aumento y la policía rodea el edificio.
Ficha de la película
Killing Zoe
EN
Samuel Hadida
Reparto principal de Killing Zoe
Actores y actrices destacados que dan vida a la historia en Killing Zoe.
Tráiler Oficial

Críticas de la película
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“Killing Zoe” es un thriller neo-noir que, a pesar de su premisa aparentemente simple, se revela como una experiencia cinematográfica inquietante y profundamente desorientadora. La película de Pierre Granier-Deferre no busca complacer al espectador; en cambio, la sumerge en un ambiente de paranoia, frustración y violencia que se extiende más allá de la trama principal, dejando una sensación persistente de incomodidad.
La dirección de Granier-Deferre es meticulosa y perturbadora. El uso de la cámara es deliberadamente incómodo, con planos cerrados, ángulos extraños y movimientos bruscos que reflejan el estado mental de los personajes y la creciente tensión. No hay un ritmo convencional en la película, sino una acumulación constante de inquietudes, donde cada escena sirve para generar un escalofrío, incluso en aquellos momentos que parecen pacíficos. La película explora la fragilidad de la razón y la facilidad con la que la paranoia puede corromper la percepción de la realidad. La puesta en escena, con París como telón de fondo, es igualmente efectiva, transformando la ciudad en un laberinto de sombras y misterio. El uso del color es sutil pero importante, con una paleta dominada por tonos grises y oscuros que intensifican la atmósfera de desasosiego.
Las actuaciones son excepcionales. Eric Stoltz ofrece una interpretación contundente como Zed, un hombre desorientado y consumido por sus propios demonios. Su actuación es sutil, pero transmite con gran eficacia la creciente desesperación y la pérdida de control que sufre. Julie Delpy, como Zoe, aporta una mezcla de vulnerabilidad y determinación. Su personaje es complejo y su relación con Zed es un elemento central de la película, pero también un catalizador de la violencia. Jean-Hughes Anglade interpreta a Eric con una frialdad inquietante, personificando la crueldad calculada y la falta de empatía. El reparto secundario también destaca, particularmente en las escenas de tensión que involucran a los rehenes.
El guion, escrito por Granier-Deferre y Jacques Olry, es quizás el elemento más ambicioso de la película. Se aleja de un simple esquema de atraco y se centra en la psicología de los personajes, la dinámica entre ellos y las consecuencias de sus acciones. La narrativa se construye a partir de fragmentos y flashbacks, lo que a veces dificulta la comprensión de la trama. Sin embargo, esta estrategia sirve para crear una sensación de confusión y desorientación, reflejando la experiencia subjetiva de los personajes. El diálogo es en ocasiones abrupto y revelador, y la exploración de temas como la traición, la culpa y la pérdida de identidad es profundamente inquietante. La película plantea preguntas sobre la moralidad, la responsabilidad y la naturaleza de la violencia, sin ofrecer respuestas fáciles. Se deja un interrogante abierto en la mente del espectador, invitándolo a reflexionar sobre la complejidad de la condición humana.
A pesar de algunos momentos de lentitud, “Killing Zoe” es una película visceral, perturbadora y memorable. No es un entretenimiento ligero, pero ofrece una experiencia cinematográfica que va más allá de lo superficial. Es una película que se queda contigo mucho después de que terminan los créditos.
Nota: 7/10
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